
Estaba en casa con mi mujer. Me quedaba un poco de dinero en mi cuenta y decidí comprar unos cartones. Cuando vi que me había tocado el bote… ¡Me dio una alegría inmensa! Enseguida se lo conté a mi mujer, que estaba a mi lado. ¡No podía ser verdad! A los pocos minutos nos llamaron de la página para confirmarlo. ¡En efecto, nos había tocado el bote! Los dos estamos muy contentos e ilusionados. El dinero nos viene fenomenal para pasar unas buenas fiestas navideñas y tapar algunos agujeros. Sólo tengo palabras de agradecimiento, porque llevo en la página casi 4 años y siempre me han tratado fenomenal. ¡Felicidades fito48!

































